Medio Ambiente

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió ayer en las cercanías de Detroit con los líderes de los principales fabricantes de automóviles del país para tratar la situación del sector, y declaró que “se ha acabado el asalto al sector automotriz estadounidense”.

La visita de Trump al corazón del sector del automóvil estadounidense coincidió con el anuncio de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de que revisará su decisión de mantener estrictos estándares de emisiones y consumo de combustible, una de las principales demandas de los fabricantes.

La medida, que fue adelantada a los medios de comunicación por altos funcionarios de la Casa Blanca, supone cancelar una de las últimas decisiones del anterior presidente, Barack Obama (2009-2017).

El pasado 12 de enero, la Administración de Obama decidió mantener exigentes estándares de emisiones y consumo para los vehículos que se producirán entre 2022 y 2025.

La decisión rompió el compromiso acordado entre Washington y los fabricantes de automóviles de revisar en 2018 los estándares.

Las compañías de automóviles han protestado que los estándares son demasiado exigentes y suponen la necesidad de invertir miles de millones de dólares para cumplir las regulaciones, por lo que quieren que Washington relaje la normativa.

Trump antes de su discurso participó en una reunión con los líderes de los principales fabricantes de automóviles (General Motors, Fiat Chrysler, Ford, Hyundai, Mercedes-Benz, Volvo, Toyota, Nissan, Honda, Kia y Volkswagen).

Fuente: EFE