Medio Ambiente

Barcelona_electricos

Las restricciones de circulación en caso de episodio de contaminación a partir del 1 de diciembre afectarán a uno de cada cuatro vehículos que se mueven actualmente por el área metropolitana de Barcelona. Son unos 130.000 turismos diesel de más de 11 años y de gasolina de más de 17 años que tendrán prohibido circular de manera permanente en el ámbito entre rondas de la capital catalana en el 2020.

Parecía que iban a ser muchos más. Hasta ahora se conocía que la mitad de los coches matriculados en la provincia de Barcelona no habían recibido la etiqueta ambiental enviada por la Dirección General de Tráfico (DGT), el distintivo que marca el nivel de emisiones del vehículo y será el salvoconducto para poder moverse por la ciudad cuando se aplique el veto a los más contaminantes. Pero una cosa es el parque de coches censados y otra los que se mueven a diario por la metrópolis, un indicador mucho más certero.

La nueva cifra de afectados reales, que rebaja a más de la mitad el número inicial previsto de vehículos vetados, no tiene en cuenta a todos esos coches utilizados de manera esporádica y que se pasan semanas enteras aparcados sin pisar el asfalto. Se trata así de una aproximación mucho más detallada y ajustada a la realidad a partir de un trabajo de calle realizada durante tres meses por encargo del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), el Ayuntamiento de Barcelona y el RACC.

Según el nuevo estudio, el 25% de los vehículos que circulan con regularidad por las vías rápidas del área metropolitana no tienen la etiqueta de la DGT y, por lo tanto, no podrán circular cuando se produzcan restricciones. La cifra se rebaja ligeramente hasta el 20% en el ámbito urbano. En el centro de Barcelona la proporción de vehículos verdes es mayor ya que los taxis se han modernizado durante los últimos años mientras que en los municipios del entorno de Barcelona se detecta que el parque automovilístico particular está más envejecido.

Pese a ello, no hay tantos vehículos viejos circulando como se desprende de los datos oficiales en los que únicamente se tienen en cuenta los registros de la DGT. El estudio concluye que la antigüedad media de los coches en el entorno urbano es de 8,4 años, muy por debajo de los 12,3 que apunta el censo oficial de turismos registrados en la base de datos de la DGT. Los vehículos más antiguos son los camiones (10,3 años) y los autobuses (8,8). Ambos estarán exentos de las prohibiciones iniciales este invierno para no alterar el reparto en la ciudad pero cuando la medida se convierta en estructural todos los camiones sin etiqueta deberán atenerse a las mismas restricciones que los turismos. El tipo de vehículos más nuevos son los taxis y los servicios, con 4,2 y 3,5 años de antigüedad media respectivamente. La edad media de las furgonetas (7,7 años) también es inferior a la de los coches.

Fuente: La Vanguardia