Mercado

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África es el último gran continente por conquistar para la industria automotriz. A pesar de la histórica presencia del sector en Sudáfrica y la fuerte expansión en Marruecos, en toda la región se producen menos de un millón de coches (el 60% en Sudáfrica) y se matriculan en torno de 1,5 millones al año. Estas cifras son sólo una muestra de un mercado que está poco desarrollado frente a otros emergentes, como el de América latina, donde se cuentan unos 180 vehículos por cada mil habitantes, frente a los 44 registrados en África, según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA).

Sin embargo, en los últimos años hubo interés de algunos gobiernos y de las marcas para potenciar el negocio. El objetivo es llegar a vender 10 millones de unidades para 2030, una cantidad que más de un análisis no la considera descabellada.

"La producción local de vehículos tiene múltiples efectos en economías en desarrollo como las africanas, ya que supone un catalizador para la industrialización y la diversificación de la actividad. El sector es una opción atractiva para los gobiernos que quieren impulsar el empleo industrial y diversificar las exportaciones", afirma un análisis elaborado por la consultora Deloitte de Johannesburgo en 2014.

En Sudáfrica, esta teoría se ha visto con los años en la práctica. De los 600.000 autos que se fabrican en el país, más de la mitad se exporta y el sector, que aporta el 7,5% del producto bruto interno, da empleo directo a unas 113.000 personas. La actividad es de tal relieve en Sudáfrica que el ministro de Comercio, Rob Davies, se apresuró en abril pasado a afirmar que "el país no se podía permitir el lujo de dejar de apoyar a la industria automotriz".

A pesar de que la situación política sudafricana no es la más estable, el polémico gobierno de Jacob Zuma mantuvo al sector al margen de fricciones y las marcas han respondido con una cascada de inversiones para aumentar la producción en el país.

Marruecos, un modelo que marca el camino

El gobierno de Rabat confía en que para 2021 se hayan instalado en la zona de Tánger dos grandes fabricantes (uno sería Fiat) aparte de Renault y el grupo PSA, cuyas operaciones comenzarán el próximo año. Con estas inversiones se espera que el país pase de producir casi 350.000 vehículos al año a un millón para 2025, según declaró al portal Automotive News.

Fuente: La Nación