Energía

Estados Unidos y la Unión Europea acordaron en Washington un plan para impulsar la fabricación de vehículos eléctricos durante la reunión del Consejo Económico Transatlántico (TEC), realizada este miércoles 30, como una estrategia de ambas partes de estrechar los lazos económicos en una coyuntura negra para los países industrializados.
El TEC es un órgano con el que ambas partes buscan reducir sus barreras comerciales recíprocas.
Durante el encuentro, copresidido por el representante estadounidense para el Comercio Exterior, Ron Kirk, y el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht,ambas partes se comnprometieron a facilitar los procedimientos aduaneros, fortalecer su cooperación en el desarrollo de vehículos eléctricos, en investigación y en otras áreas de las nuevas tecnologías, así como en las materias primas.
Además se pusieron de acuerdo en poner en marcha un nuevo plan de trabajo con el objetivo de desarrollar normas "coherentes" y "compatibles" en el desarrollo de los vehículos eléctricos y las redes de distribución de energía eléctrica inteligente, para promover su adopción en foros internacionales.
En este sentido, los representantes de las dos potencias firmaron una carta de intenciones para establecer dos centros de interoperabilidad de vehículos eléctricos y redes eléctricas inteligentes una en el Laboratorio Nacional Argonne en Illinois (EE.UU.) y el otro en el Centro la Comisión Europea de Investigación Conjunta en Ispra (Italia).
Esos centros se encargarán de promover un enfoque común en las pruebas de vehículos eléctricos con miras a la elaboración de normas internacionales, además de una serie de proyectos piloto para promover el uso de la electricidad en el transporte.
Por otra parte, también discutieron diferentes aspectos estratégicos para ambas economías, en particular la cooperación económica transatlántica en el sur del Mediterráneo y en las economías emergentes.
Los participantes reafirmaron además, el objetivo principal del TEC, creado en 2007, para favorecer una mayor integración entre EE.UU. y la UE, así como para impulsar la armonización de estándares en diversas áreas.