Medio Ambiente

buselctrico
El gobierno a través de Industria presentó proyecto para instalar trolebuses.
A la hora 22.30 del caluroso 26 de enero de 1992, el coche 44 de la empresa Cooptrol apagó el motor por última vez. Fue el fin de los 41 años del transporte público eléctrico en Montevideo. Desde ese entonces, el petróleo aumentó su precio, ya no abunda, y se han emitido muchos gases para viciar el aire.
El transporte es el responsable del 28% del consumo energético del país. Solo es superado por el sector industrial, que consume el 35%. Los ómnibus y los taxis que circulan por Montevideo son responsables de la emisión de 383,2 toneladas de C02 por día. Hacerlo más verde es la única alternativa. El Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) quiere que la Intendencia de Montevideo (IMM) dé el paso necesario para la implementación de un servicio de transporte eléctrico en el corredor central de avenida Italia y, en ese sentido, presentó un proyecto que reducirá la dependencia del petróleo y no emitirá gases de efecto invernadero.
Más verdes
El planteo que le hizo el MIEM a la comuna y que trabajan en conjunto prevé implementar un servicio de transporte eléctrico en el corredor central que se construirá en avenida Italia y que, según los resultados, podrá ser replicado en los otros corredores exclusivos (Agraciada/ Garzón, General Flores, 8 de Octubre y avenida Rivera) y en otras calles. La vía tendría dos centros de intercambio: en el centro comercial Géant y en Tres Cruces. Hacia la Ciudad Vieja, se iría por Colonia, y se volvería por Mercedes.
El vehículo elegido es el trolebús, una opción más barata que el tranvía eléctrico, y que puede trasladar entre 200 y 300 personas de una vez. Incluso más. Méndez indicó que se pueden implementar unidades dobles o triples para trasladar más pasajeros en los horarios pico.
"Analizamos el tranvía que es una opción que nos gusta muchísimo pero es muy cara. Encarecería demasiado el costo del transporte. El trolebús permitiría una reducción de costos porque, a la larga, termina siendo más barato que el sistema tradicional", explicó Méndez.
Si bien todavía no se realizó una estimación de la inversión necesaria para la implementación de este proyecto -Gerardo Urse, director de Movilidad, había hablado alguna vez de más de US$ 100 millones-, Méndez adelantó que la IMM ahorrará US$ 10 millones de lo que podría costar el mismo sistema con ómnibus tradicionales.
A esta cantidad se le debe sumar el ahorro de petróleo. La electricidad es más barata que los derivados del petróleo y la diferencia será aun más grande cuando el país haya culminado la transformación energética prevista para el año 2015.
La meta para esa fecha es que el 90% de la electricidad se genere a partir de fuentes renovables. "Eso significa que el transporte será renovable y, por lo tanto, autóctono y con una mayor autonomía", señaló Méndez sobre los objetivos.
Un trolebús puede funcionar con la electricidad que le brinde cualquier tipo de energía. Una buena apuesta puede ser la energía eólica, cuya capacidad instalada en 2015 alcanzará los 1.000 megavatios.
Pie en el acelerador
Otra ventaja del sistema es la agilidad. El plan del MIEM es que los trolebuses salgan de las terminales cada dos o tres minutos para reducir el tiempo de espera. Las paradas deben ubicarse
cada 500 metros, reduciéndose así el número de detenciones. Esto se acompaña con una perfecta sincronización de semáforos y guía por GPS para que los trolebuses tengan la prioridad para circular. Asimismo, el boleto debe ser adquirido con antelación.
Méndez no pudo precisar cuánto tiempo llevaría el viaje pero, en comparación con un automóvil, la reducción sería "extremadamente significativa". Un viaje en automóvil del Géant a la Plaza Independencia ronda los 40 minutos. En un ómnibus tradicional, con más paradas, el mismo
recorrido lleva más de una hora (sin contar el tiempo de espera).
El ya descartado proyecto de un carril centralizado con peaje sombra, presentado por el grupo Eurnekian, prometía unir el arroyo Carrasco y Tres Cruces en nueve minutos en automóvil.
La IMM estableció en su Plan de Movilidad que la velocidad promedio de los ómnibus no debe ser inferior a 22 kilómetros por hora cuando circulan por los carriles exclusivos.
Hoy, en las sendas preferenciales, la velocidad promedio registrada es de 16 kilómetros por hora. En el centro de la ciudad se reduce a 6-8 kilómetros por hora. Seis kilómetros por hora es la velocidad promedio de un hombre caminando.
La construcción de carriles para ómnibus no solo impacta en la velocidad de estos, sino también en la de los otros medios de transporte. Al sacar a los ómnibus del medio, los autos recuperan espacio.tienen menos interrupciones y, por lo tanto, su aceleración será uniforme.
Cantero central
El secretario general de la comuna, Ricardo Prato, dijo a El Observador que la suerte de los trolebuses que quiere el MIEM está sujeta al financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo. El BID deberá tomar la decisión antes de fin de año. Al saberlo, se resolverá si se apuesta a la electrificación del transporte o se continúa con el sistema tradicional.
La inversión para la transformación del cantero central en un carril exclusivo para los ómnibus en sus 12 kílómetros de extensión fue estimada en US$ 30 millones, sin la modificación que suponen los ómnibus eléctricos. Ese plan está previsto ejecutarlo en dos etapas: desde Tres Cruces a Portones y desde allí hasta el Puente delasAraéricas.
El empresario Juan Carlos López Mena le presentó en julio al presidente José Mujica un proyecto de inversión para importar buses eléctricos. Serían para su empresa Buquebus, para el traslado de pasajeros de Montevideo a Colonia y a Punta del Este.
Fuente: El Observador