Gremiales

"Por cada día de paro en el Registro, entre 4.000 y 6.000 documentos quedan trancados por medidas gremiales. El paro sigue mañana (por hoy)", explicó a El País el secretario del gremio de Funcionarios Registrales del Uruguay , Daniel Frattin.

La medida, que se realiza en reclamo de una supuesta promesa de pago de una partida acordada en diciembre del año pasado, afecta el ingreso y el egreso de transacciones inmobiliarias. Unos 6.500 escribanos no pueden solicitar informaciones en los registros sobre titulares de bienes, embargos ni registrar compraventas de casas o autos.

También se ven impedidos de inscribir sociedades anónimas, hipotecas, sucesiones y separaciones de bienes, entre otros trámites.

Entre el 6 y el 14 de diciembre del año pasado, los funcionarios registrales realizaron medidas y bloquearon miles de negocios en reclamo de que el Poder Ejecutivo pague el presentismo.

Según el gremio, en esas negociaciones el gobierno se comprometió, además, a distribuir entre los funcionarios un fondo equivalente al 3,6% de la recaudación a cambio de metas y objetivos. "Pedimos que esas partidas se paguen en diciembre del año pasado. Representantes del gobierno se comprometieron a pagar y autorizaron el gasto", dijo Frattin.

El sindicato del Registro insistió en que el gobierno le señaló que ese pago se haría efectivo en febrero de este año cuando se cerrara el ejercicio correspondiente a 2013. "Sin embargo, por orden de autoridades del Ministerio de Educación y Cultura se frenó ese pago", expresó Frattin.

Tras la negativa, el 27 y 28 de febrero pasado, el sindicato aplicó medidas que trancaron miles de negocios. Levantaron el paro bajo la promesa de que recibirían a la brevedad una propuesta por parte del gobierno sobre el pago de las partidas reclamadas.

"Pero no hubo ningún planteo y por eso hoy (por ayer) iniciamos el paro por tiempo indeterminado", señaló el gremialista.

El presidente de la Asociación de Escribanos del Uruguay, Antonio Sarachu, dijo a El País que la situación actual "es más complicada" que los conflictos pasados porque el gobierno y el gremio hoy tienen posiciones muy antagónicas. Agregó que el sindicato alega que hay partidas que no se pagaron a los funcionarios y autoridades del Ministerio de Educación y Cultura señalan que dicha erogación no corresponde. "El perjuicio para los escribanos es total. No entra ni sale ningún expediente y no se puede concretar ningún negocio inmobiliario, comercial ni de compraventa de vehículos. Somos rehenes de esta situación", expresó Sarachu.

Frattín, por su parte, expresó que comprendía la situación de los escribanos y de los vendedores de autos. "Yo soy escribano. No tenemos ganas de parar pero no contamos con otra salida. El primero que les dio la espalda a los escribanos y a los vendedores de autos fue el gobierno porque desde la semana pasada esperamos alguna propuesta de negociación y nada llegó", sostuvo el sindicalista.

El director general del Ministerio de Educación y Cultura, Pablo Álvarez, dijo a El País que hoy se realizará una reunión entre autoridades de la Dirección General de Registros y el gremio de funcionarios con el propósito de destrabar el conflicto. Alegando que sus declaraciones podría afectar la negociación, Álvarez señaló que la cartera se pronunciará hoy sobre el directo en el Registro.

Además del paro de febrero de este año y diciembre de 2013, el Registro fue afectado por largos conflictos en 2011 -24 días- y 2010 -28 días- en reclamo de mejoras salariales.

Errores que generaron conflicto

El 6 de diciembre del año pasado, los escribanos concurrieron normalmente a registrar sus compraventas o solicitar datos de bienes vehiculares o inmuebles y descubrieron con sorpresa que había paro en la Dirección General de Registro (DGR).

La medida, que se generó porque el gobierno no incluyó el presentismo al salarizar todas las partidas que cobraban los trabajadores, afectó los negocios en el mes donde más transacciones se concretan: diciembre.

Al no haber avances en las negociaciones, el paro duró seis días. El daño fue incalculable. Varios miles de negocios fueron afectados en el mes previo a las vacaciones.

Las medidas también afectaron las inscripciones de hipotecas y de sociedades anónimas y separaciones de bienes por disolución conyugal.

Fuente: El País