Editoriales

Como marcan las costumbres a esta altura del año, ya habiendo celebrado la Navidad y esperando los festejos por el año nuevo, los uruguayos nos encontramos con la cabeza puesta en las organizaciones festivas, en los regalos y en muchos casos ya empezando las vacaciones y el descanso. Por otro lado, y en el caso particular de ACAU, también es tiempo de reflexiones y balance para las instituciones y organizaciones, tanto del sector público como del sector privado. Para nuestra gremial, que ya lleva 9 años de existencia, el 2014 resultó un año particular. En lo institucional y en lo que refiere al diálogo con las autoridades gubernamentales ha sido otro año de intercambios fructíferos y de consensos en la definición de lineamientos generales que redunden en una política nacional automotriz. En los números y en el mercado, no hay dudas que se observó una tendencia decreciente comparada con los años anteriores.

No entraremos en este espacio a analizar con detalle las cifras del mercado ni menos las causas. Sí diremos lo que en más de una oportunidad hemos anticipado a la opinión pública. El año del mundial de Brasil fue también el de un freno a la dinámica de mercado que en los años anteriores había mostrado el mercado de comercialización de los vehículos 0 km. En general se registraron menores ventas en todas las categorías, salvo la categoría de ómnibus, cuyo número absoluto es muy poco significativo. Lejos está nuestra intención en generar alarmar por estos números. Simplemente, constatar un hecho de la realidad. Tampoco es menos real que los uruguayos deben contemplar algunos asuntos claves a la hora de adquirir un auto: que pagarán el precio del automóvil y de la nafta más caro de la región. Esta constatación también es real.

En el mercado en cuestión influye también que fue año electoral, lo que genera un clima distinto al normal. Sabido es que la gente especula un poco ya que se genera la incertidumbre de qué pasará con la economía si gana uno u otro. Además, el dólar operó los 12 meses al alza.

También hay que destacar que el último trimestre ha sido atípico por el paro en la Dirección Nacional de Registros. Este suceso, como fue alertado por ACAU, generó cierto atraso en las entregas de las unidades 0 KM.

Hay temas pendientes y desafíos para encarar. Uno de ellos es llevar a cabo un plan de chatarrización, que redunde en un parque automotor más moderno y eficiente, perfeccionar el Registro Nacional Automotor, y procurar soluciones a los problemas logísticos y de infraestructura que se ocasionan en el Puerto de Montevideo para el almacenaje y traslado de los vehículos que llegan al país. En nuestra Anuario 2013 informamos que la mayoría de los vehículos que circulan tiene más de 10 años de antigüedad. 50% de los automóviles que circula en el país tiene más de 10 años, mientras que en el caso de los camiones el 55% tiene más de 10 años. Esto también se puede escribir así: 400.000 automóviles que circulan en el país tienen una antigüedad que supera los 10 años.

Asimismo, reiteramos que hay esfuerzos que se han iniciado, pero aún restan dar los pasos finales. Tal es el caso del Registro Nacional Automotor, que sin lugar a dudas tuvo un impulso con la puesta en marcha del SUCIVE, que sirvió para recopilar la información sobre patentamientos. De todas formas, quedan aspectos para resolver si se quiere llegar a un Registro Nacional Automotor (RNA) público. Por esto entendemos un sistema que informe los datos del mercado exactos y en tiempo real, de acuerdo con un protocolo. Así ocurre, por ejemplo, en Argentina y Brasil.

A la hora de mencionar los avances, en primer lugar se encuentra la entrada en vigencia la ley Nº 19.061 de Tránsito y Seguridad Vial en el Territorio Nacional. Es, sin dudas, un paso fundamental en la consolidación de un parque automotor más seguro para la población. ACAU ha acompañado el proceso de elaboración de la ley desde un principio. Incluso desde hace años se han propuesto medidas que apuntan a la Seguridad Vial y que en buena parte han sido recogidas por esta ley.

Por otro lado, es necesario mencionar la ley que prohíbe definitivamente la importación de autos usados, de diciembre de 2013. Sostenemos que esta normativa aportará una importante seguridad jurídica para la inversión.