Mercado

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Uno de los sectores que en la Argentina más sufrió la crisis económica de Brasil fue el automotriz. De hecho, según un informe elaborado por la organización Invenomica explica cómo el ajuste del vecino tuvo su impacto negativo en nuestro país.

"Brasil viene sufriendo desde 2013 un fuerte ajuste en su mercado doméstico automotriz. De los más de 310.000 vehículos mensuales promedio patentados en Brasil en el año 2013, sólo queda poco más de la mitad. El mercado sufrió un importante desplome, que recién en los últimos meses se viene atemperando", recuerda el trabajo firmado por Pablo Besmedrisnik. Y destaca: "Brasil y sus terminales han logrado externalizar, trasladar a terceros, buena parte del costo de su merma en el mercado".

Según el informe, "los autos importados (intra y extra Mercosur) pasaron de representar alrededor de un 24% de su mercado en 2012 al 10,1% en junio de 2017 (11,3% si consideramos la media móvil 12 meses). Por otro lado, la participación de las exportaciones de vehículos en el total de la producción casi se triplicó en los últimos dos años".

Al respecto, concluye que "el ajuste del mercado automotriz brasileño se compensó con una reducción brusca en las importaciones y redirigiendo producción local a mercados externos".

En ese contexto, asegura la publicación de Invenomica, Argentina "es uno de los principales perjudicados por estas acciones defensivas" de la gestión que encabeza Michel Temer. "Brasil perdió importancia como destino de las exportaciones de las terminales argentinas: durante el primer semestre de 2017 sólo un 62% de las exportaciones argentinas tuvieron como destino a Brasil, mientras que en años anteriores este guarismo se ubicaba entre el 79% y el 89%. Por su parte los autos brasileños son cada vez más representativos en las importaciones de vehículos de la Argentina. Durante el primer semestre de 2017 los autos brasileños fueron el 85,2% de los vehículos importados en el mercado argentino, contra el 71,6% del año 2013 cuando se iniciaba la crisis del sector en el país vecino", profundiza.

"El impacto en la Argentina sobre el comercio exterior, sobre el dinamismo del entramado industrial y sobre el empleo, ha sido enorme. Queda en evidencia que los mecanismos generales de regulación del Mercosur y los específicos asociados al sector automotriz son insuficientes para administrar eficientemente el contagio de una la crisis brasileña sobre una economía argentina, de menor tamaño y más vulnerable. También es claro que no es solo por efecto de la brecha de competitividad frente a Brasil o México (que efectivamente existe) que el sector automotriz argentino sufre", opina el informe.  

Y concluye: "Esta realidad, de por sí grave, se amplifica cuando se analiza de forma conjunta la relación comercial entre Argentina y Brasil considerando no solo los autos terminados sino el intercambio de autopartes, históricamente deficitario para la Argentina".

Fuente: http://www.ambito.com


 
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El sector del automóvil da empleo, de forma tanto directa como indirecta, a 12,6 millones de personas en el conjunto de la Unión Europea, lo que supone un aumento del 3,2% en comparación con las cifras de 2013, según los últimos datos publicados, correspondientes a 2015, publicados por la Asociación Europea de Constructores de Automóviles y Camiones (Acea).

Este informe, recogido por Europa Press, apunta que entre 2013 y 2015 el volumen de empleo vinculado al automóvil en la Unión Europea se ha incrementado en alrededor de 400.000 personas. Así, al cierre de 2015, un total de 2,5 millones de personas trabajaban de forma directa (2,3 millones dos años antes) en el sector, mientras que los 10,1 millones restantes (9,9 millones en 2013) lo hacían de manera indirecta.

El área de fabricación de vehículos, carrocerías y de componentes y accesorios concentró un volumen de plantilla de 2,45 millones de trabajadores durante 2015, un 6,9% más, mientras que el volumen de producción indirecto fue de 825.000 personas, un 2,2% más.

De esta forma, el total de personas vinculadas a la producción de vehículos, carrocerías, componentes y accesorios en la Unión Europea fue de 3,3 millones de personas en 2015, un 6,4% más. Los empleos no vinculados a la fabricación alcanzaron 9,3 millones de personas en 2015, un 2,1% más.

Según los datos de Acea, el sector del automóvil copó, al cierre del año 2015, el 5,7% de todo el empleo en el conjunto de la UE, mientras que los 2,45 millones de personas que trabajan en la fabricación del sector, representaron el 8,2% de la plantilla de producción global en la región.

Además, el porcentaje de empleo directo en la fabricación del sector en relación con la población activa fue del 1,14% en la Unión Europea durante 2015, frente al 0,95% de 2013. El ratio más elevado se concentró en República Checa, con un 3,24% (2,7% en 2013), mientras que en España la proporción alcanzó el 0,8% (0,57% en 2013).

Así, en el territorio español trabajaban 142.480 personas directamente vinculadas con la producción del sector del automóvil al cierre de 2015, un 8,3% más si se compara con las 131.493 personas con las que finalizó el ejercicio 2013.

Fuente: Europa Press



 
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"Hoy vamos a hablar de una tendencia que alguna vez fue hipótesis". Así se abrió la conferencia Presente y futuro de la movilidad eléctrica en Uruguay, realizada el pasado 30 de junio en el LATU. La masificación de los autos eléctricos, que hasta hace no muchos años parecía una utopía, es una realidad cada vez más tangible en todo el mundo, y también en Uruguay.

En busca de agilizar la concreción de ese escenario, el gobierno –a través de un grupo interinstitucional integrado por la Dirección Nacional de Energía (DNE), UTE, ANCAP y los ministerios de Economía y de Transporte– prepara una serie de estímulos para que las empresas cambien su flota de vehículos y pasen de la movilidad a combustión al transporte eléctrico.

Viabilidad

El gran escollo que presenta el vehículo eléctrico es el costo de cada unidad. A pesar de que con el paso de los años la brecha se ha acortado, todavía sigue habiendo diferencias importantes entre un vehículo a combustión y su par eléctrico. Sin embargo, en algunos nichos, como el transporte público y los vehículos utilitarios, "la ecuación ya cerró", según explicó el economista Ruben García, asesor de la DNE.

Es a esos nichos a los que apunta el gobierno en esta fase inicial de electrificación de la flota. La ecuación a la que refiere García se basa en que la adquisición de un vehículo eléctrico supone una inversión inicial mayor, pero también un ahorro según la cantidad de kilómetros recorridos. Eso hace que el sobrecosto inicial del vehículo requiera tiempo y recorrido para amortizar la inversión.

En ese sentido, los taxis, ómnibus, remises, así como otros transportes de mercadería, son los únicos que –por el momento– devuelven el sobre costo en un tiempo acorde a la vida útil del vehículo. Cada uno de ellos, eso sí, presenta tasas de retorno diferentes. En el caso del taxi, de acuerdo a las estimaciones de la DNE, el vehículo eléctrico gasta siete veces menos por kilómetro que un vehículo a combustible. Con un recorrido diario superior a 300 kilómetros, en poco más de tres años ya se obtiene un retorno, cuando la vida útil del vehículo es de 10 años. El ómnibus presenta una tasa de retorno inferior pero sigue siendo igualmente atractiva.

En el caso de los vehículos utilitarios, el ahorro está atado a la aplicación de la ley de Promoción de Inversiones. El beneficio para las empresas, explicó García, se basa en que la incorporación de una flota eléctrica puntúa para la ley de inversiones y eso permite exonerar IRAE. Sin esos estímulos fiscales, el cambio aún no es atractivo. La situación de los utilitarios es diferente a la del transporte público por dos razones: en primer lugar, el recorrido que hacen suele ser menor y eso retrasa el ahorro; por otra parte, esos vehículos pagan una patente que se calcula en función del costo de la unidad, que es entre dos o tres veces mayor a la del mismo vehículo en su versión tradicional.

Nuevos beneficios

Para acortar esa brecha, el gobierno avanza en una resolución para nivelar la patente de los vehículos eléctricos a la correspondiente al mismo vehículo en su versión a combustión. Según informó García a El Observador, la semana pasada el grupo interinstitucional cerró la propuesta y ahora resta elevarla al Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares (Sucive).

Otro beneficio que está a estudio del grupo –y que ya fuera previamente anunciado por la ministra de Industria Carolina Cosse– es la modificación del fideicomiso del gasoil, para que incluya a la flota eléctrica en su beneficio. La propuesta, que pasa a otorgar el subsidio por kilómetro recorrido en vez de hacerlo por litro de gasoil, está a consideración de los distintos ministerios y "es probable que en un mes, mes y medio, tengamos aprobado ese cambio que es fundamental para la movilidad eléctrica", estimó el economista.

Por último, también está a consideración del Banco República (BROU) un cambio al modelo de financiamiento de los taxis. "El BROU y las cooperativas están trabajando en un financiamiento a cinco años", informó García, quien explicó que eso es necesario para acompasar un retorno que es más prolongado en el tiempo.

Tendencia mundial

En los últimos meses se han acumulado una serie de señales que evidencian la profundización de la tendencia hacia el transporte eléctrico.

Volvo anunció este mes que a partir de 2019 solo lanzará modelos eléctricos o híbridos. Unos días antes, el gobierno de Francia anunció su intención de prohibir la venta de autos con fuentes fósiles para 2040. A su vez, Bloomberg corrigió sus proyecciones y augura un avance más rápido de los vehículos eléctricos.

Para no ser menos, el senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, presentó en abril un proyecto de ley para prohibir la importación de vehículos con motores de combustión interna para el año 2030, y prohibir su circulación a partir de 2035.

Fuente: El Observador


 
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El sector automotriz será uno de los principales beneficiados con la actualización del Acuerdo de Complementación Económica (ACE) negociado por Colombia y el Mercosur, del que hacen parte Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, paso que permitirá la entrada en vigencia de un nuevo convenio que eliminará los aranceles en el comercio bilateral de vehículos.

El acuerdo también facilitará las exportaciones de productos textiles, agroquímicos y plásticos. Para el caso puntual de los vehículos, el acuerdo permitirá a Colombia exportar a Brasil hasta 50.000 vehículos con cero arancel.

Con la firma de este programa comercial entra en vigencia el acuerdo firmado en abril entre Argentina y Colombia, por el cual dicho país podrá exportar sin aranceles hasta 100.000 vehículos en cuatro años, lo que implicará exportaciones anuales por unos 700 millones de dólares.

"Nuestros autos dejarán de pagar aranceles para ingresar al mercado colombiano. Más industria y más empleo para la Argentina", dijo Francisco Cabrera, ministro de Producción de Argentina, en su cuenta de Twitter.

Por el lado de Colombia, según el Ministerio de Comercio, para el caso de vehículos con Argentina, el país podrá exportarle, con cero arancel, hasta 12.000 unidades de vehículos de carga y pasajeros, y hasta 30.000 unidades de vehículos livianos.

Con esto, según el Gobierno argentino, se “abre un nuevo mercado anual de 700 millones de dólares para camionetas, buses, camiones y autos de industria nacional, con una previsión de aumento de producción de 9.000 vehículos nuevos durante el primer año".

La ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, indicó con esto la industria automotriz podrá tomar otro aire.

“Grandes ensambladoras del país como Hino Motors, Sofasa y General Motors están esperando que estos acuerdos se materialicen. El sector tendrá oportunidades comerciales importantes en esos dos mercados que están en crecimiento de consumo de este tipo de productos”, dijo la funcionaria.

La ratificación de ACE se produjo en el marco de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur a la que Colombia asistió en carácter de país asociado al bloque.

Fuente: El Tiempo


 
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Las economías emergentes representan más de la mitad de la producción automotriz en el orbe, según datos divulgados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Por ello, Tommaso Pardi, director de la Red internacional del automóvil, consideró durante un intercambio con la OIT que dichas economías son claves en esa industria.

En el 2000, ejemplificó, menos de cuatro millones de automóviles fueron producidos en China, hoy día la cifra es de casi 30 millones. Se ha convertido en el principal fabricante de automóviles del mundo y en el mayor mercado. Todo lo que sucede en ese país tiene una importancia estratégica para la industria en general, enfatizó.

Pardi subrayó que una industria automotriz tan grande como la de Europa y Estados Unidos juntas emergió en China en sólo 15 años, mientras que fue necesario más de un siglo para construirla en cualquier otro lugar. Podemos esperar que esta tendencia continúe en otros países como India, Brasil y Rusia, comentó.

Dado que muchas fábricas han sido establecidas por las firmas internacionales según las normas de producción mundiales, disponen de un sistema de producción muy avanzado, comparable al de los países occidentales, apuntó.

Aunque el directivo opinó que las condiciones de trabajo en estas fábricas pueden ser consideradas como buenas en la mayoría de los casos, consideró necesario distinguir entre los trabajadores permanentes y los temporales.

Estos últimos proporcionan la flexibilidad que permite compensar los costos estructurales elevados para seguir siendo competitivos, y la situación es aún peor para los proveedores de equipos que con frecuencia producen más de 80 por ciento del valor. Esto con frecuencia ocasiona tensiones sociales: así que uno de los desafíos es reequilibrar el sistema y mejorar las condiciones de todos, enfatizó.

Fuente: Prensa Latina


 
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Dando cuenta de un mayor dinamismo en el sector, considerando que hace cuatro años que no se registraba un crecimiento superior a los dos dígitos al primer semestre, el mercado automotriz anotó un alza en sus ventas de 16,1% a junio de este año, con 162.663 unidades nuevas en todo el país.

De acuerdo a la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), solo en el sexto mes las ventas de este mercado representaron un alza de 15,6% respecto al mismo periodo de 2016, cifras que según la entidad, se explicaría por distintos factores.

Uno de ellos apunta a las estrategias comerciales de las marcas para ofrecer una amplia gama de modelos y precios competitivos, además del lanzamiento de 49 nuevos autos, con 217 versiones, lo que resulta en un mercado de 454 modelos y 1.483 versiones.

Sin embargo, el factor que según los expertos incidió de mayor forma, es el relevante aumento en el acceso a créditos automotrices, que ha tenido un incremento de 30% con respecto a las colocaciones del año anterior, según informa la ANAC.

“Las marcas están bajando precios, privilegiando la venta de cantidad versus la obtención de un margen mayor de ganancia por cada venta. Esto se da en un contexto de un buen acceso a los créditos, que es algo determinante en este tema”, explica Cristobal Gamboni, economista de BBVA.

Opinión similar a la de Patricia Valenzuela, gerenta general de Agencia Negociadora, que señala que para el caso de los créditos automotrices, el mercado es muy dinámico debido a que muchas automotoras ofrecen financiamiento directo. “El gran dinamismo de este tipo de créditos no solo viene dado por la cantidad de actores, sino que a diferencia de otro tipo de créditos, la aprobación es casi instantánea. Hoy la oferta de créditos automotrices es altísima, ya sea por créditos directos o financiamiento con las empresas tradicionales de créditos automotrices. Además, algunos bancos ofrecen promociones de compra de autos en cierta cantidad de cuotas con 0% de interés o con uno más bajo al tradicional”, dice.

Pablo Bunster, gerente comercial de Iron Mountain afirma que el crecimiento del crédito automotriz es el único que se desalinea de la tendencia a la baja, en un escenario de acceso más restrictivo. Sin embargo, aclara que si bien ha habido un crecimiento importante en transacciones, el monto de compra promedio está siendo menor.

Para el presidente de la Cámara de Comercio Automotriz (Cavem), Carlos Dumay, otro factor que incide en el crecimiento de la venta de vehículos es la mala calidad de las alternativas de movilización. “La gente necesita movilizarse. Las alternativas que hay de movilización, como el Transantiago, es un desastre, la calidad del servicio que se presta, los tiempos de demora. La gente hoy valora poder disponer de su tiempo y el auto les cambia la calidad. El metro siendo muy bueno, pero es insuficiente. Esto tiene una incidencia directa en la demanda de vehículos”, afirma.

Un último factor que habría incidido, aunque en menor medida, sería el “temor” que generó la normativa que indicaba la restricción vehicular a los automóviles catalíticos anteriores a 2012. “Eso pudo haber impulsado en cierta medida el crecimiento de autos nuevos a inicio de este año. Sin embargo, no es el factor más determinante, porque esa amenaza se diluyó y el crecimiento se mantuvo alto”, señala Gamboni.

“Hace un tiempo estuvo el temor de la restricción vehicular, que eventualmente iba a comenzar este año pero finalmente no ocurrió, eso podría estar tras esta alza”, sostiene Nathan Pincheira, economista independiente.

Proyecciones

Debido a los buenos resultados durante el primer semestre, la ANAC ajustó al alza su proyección para el cierre de 2017. Así, la nueva proyección para este año es de 330 mil unidades nuevas, lo que sería 15.500 unidades más en comparación a la estimación entregada a principios de año. Esto significaría un cierre de año con un alza de 8%.

Desde la Cavem, en tanto, estiman que las unidades vendidas a fin de año superarían las 330 mil y proyectan un alza de 10%.

Fuente: La Tercera


 


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