Parque Automotor

cilindrada

De acuerdo con las cifras más recientes del Registro Único Nacional de Tránsito de Colombia, Runt, en todo el país el parque automotor ha registrado los 12.623.300.

De esa cifra, 7.064.316 son motocicletas y 5.558.984 son tipificados como vehículos, maquinaria, remolques y semirremolques.

La capital colombiana registra 2.238.623 y si se divide por tipos, 466.079 son motocicletas y 1.772.544  son vehículos, maquinaria, remolques y semirremolques. Cundinamarca cuenta con 1.162.984, de ellos 554.835 son motocicletas y 608.149 corresponden al segundo tipo.

Y por municipios, lo que el Runt cataloga como el top, aparecen Funza con 202.271 registros, Cota con 146.647, La Calera con 114.925, Mosquera con 113.514 y Cajicá con 108.038.

Fuente: http://www.elespectador.com

 
Trnsito

Durante 2015 se empadronaron 35.679 vehículos en Montevideo, cuando la cuando Intendencia estimaba que la cifra rondaría los 24.000.

La meta era de 24 mil cero kilómetro y 1.500 reempadronamientos anuales. Pero se empadronaron 35.679 y se reempadronaron 6.842, según informó el director de Tránsito de la Intendencia, Pablo Ferrer, a la Junta Departamental.

La cifra va en consonancia con lo que ha sido el crecimiento del parque automotor en la capital. Según cifras de la Intendencia de Montevideo, en diez años se duplicó la cantidad de autos empadronados en la ciudad. En 2005 eran 267.240 y el año pasado 535.463.

Pese a que la Intendencia ha colocado miles de chapas nuevas desde que la creación del Sucive puso fin a la "guerra de patentes", siegue existiendo una morosidad muy importante en Montevideo.

En abril de este año, cuando se abrió un período de 90 días para suscribir convenios de refinanciación por deudas de Patente, el director de Recursos Financieros de la Intendencia, Juan Voelker, informó que "nos encontramos con un alto nivel de morosidad existente, a nivel del Sucive, con respecto a la Patente de Rodados. En el total del país es del 23% y aunque en Montevideo estamos un poco mejor, siendo del 21%, igualmente son cifras elevadas. Desde ahí nos pusimos a trabajar pensando en un marco de mayor fiscalización y buscando alternativas para regularizar la situación de aquellos contribuyentes que no pudieron pagar sus deudas en tiempo y forma", explicó.

Fiscalización.

Un cambio notorio con respecto a las patentes es que ya no se ven por las calles a los inspectores de la Intendencia de Montevideo, con libreta en mano, haciendo la fiscalización del pago del tributo. Esto es porque desde hace un tiempo, las multas se ponen de forma automática.

Así lo explicó el director de Tránsito de la Intendencia: "Lo que cambió fue el procedimiento de fiscalización; no es que la fiscalización no se haya hecho. De acuerdo con las normas acordadas y el Texto Ordenado del Sucive, ratificado por la Junta Departamental, la fiscalización hoy en día se realiza en forma conjunta con la aplicación de una sanción. Es decir, cuando se aplica una multa a un vehículo que tiene deuda de Patente, automáticamente el sistema aplica la multa, que es de un 25% de la deuda. Puede aplicarse hasta cuatro veces en el curso de un año y nunca con una separación inferior a 30 días. Esto es una multa fiscal, no es una multa de tránsito; es una multa por incumplimiento de obligaciones fiscales, y la genera el sistema en forma directa", indicó Ferrer en la Junta.

"No es un tema que manejemos directamente desde la División Tránsito; es una operación que realiza el Sucive en forma automática. Cuando a través del ingreso de una infracción de tránsito se constata que un vehículo está circulando teniendo deuda de Patente, el sistema le carga dicha multa", agregó Ferrer.

Fuente: El País

 
CARS

El parque automotor boliviano creció en 8,1% en 2015 con respecto a la gestión anterior, lo que significa 118.124 unidades más a los 1.456.428 vehículos registrados en 2014, según datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En 2015 el parque automotor sumó 1.574.552 unidades. Ese mismo año el departamento de Santa Cruz tuvo el mayor crecimiento de motorizados con 49.433, seguido de La Paz con 22.847 y muy cerca Cochabamba con 21.006 unidades.

Las regiones con menor cantidad de vehículos son Pando y Beni con 3.243 y 36.759 vehículos, respectivamente.

Fuente: noticiasfides.com
 
camiones_colombia

Días atrás, el gobierno colombiano y los transportadores de carga pusieron fin a un largo y costoso paro camionero, que duró 46 días y el cual habría dejado pérdidas cercanas a los 2,6 billones de pesos.

El acuerdo de 26 puntos se tardó en ver la luz  tras semanas fallidas de negociación por dos temas complejos: los fletes y la chatarrización.

En el primer caso, se decidió que no se volvería a la tabla de fletes. En el segundo, se continuará con el esquema del 1 a 1.

¿Pero en qué consiste ese llamado 1 a 1?, ¿por qué la puja entre gobierno y transportadores?, ¿quiénes pueden acceder a él? y ¿qué viene ahora que se logró el acuerdo?

Lo primero que hay que decir es que actualmente la desintegración vehicular (el nombre técnico que se le da a la chatarrización) está montado sobre un esquema en el cual por cada vehículo nuevo que entre en circulación debe salir uno antiguo, con el fin de evitar la sobreoferta.

Los vehículos que pueden acceder a la chatarrización son todos aquellos que hayan cumplido 25 años de uso y tengan una capacidad de carga igual o superior a las 10,5 toneladas.

Los camiones que cumplan con estas características entran al proceso de desintegración, en el que al final el dueño del vehículo podría recibir hasta 90 millones de pesos, dinero que se da como reposición del automóvil.

Esa plata, con la cual se le paga al propietario del camión chatarrizado, sale de una cuenta del tesoro público.

Esa cuenta tiene hoy unos 830.000 millones de pesos, dinero con el que se podrían chatarrizar unos 14 mil vehículos.

Para que el dinero sea pagado al propietario del camión, el vehículo debe ser desintegrado y debe cancelarse la licencia de tránsito. Además debe ser derogado su registro nacional de carga.

Hasta ese punto, todo parece claro. No obstante, el gobierno ha denunciado oscuros movimientos que rodean este proceso.

De acuerdo con el ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, se han descubierto mafias alrededor de la chatarrización.

Para el ministro Rojas, el proceso está "plagado de artimañas" con las no sólo desangran la cuenta que está destinada a la desintegración vehicular sino que además se aprovechan de los pequeños transportadores, a quienes debería llegar este dinero.

“Hemos descubierto que hay intermediarios que llegan primero a las personas que están pensando en chatarrizar el vehículo y les ofrecen una pequeña parte para que les vendan el camión, aduciendo que la desintegración vehicular ya no existe o que va a perder más tiempo y dinero en el trámite de lo que le van a pagar. Una vez les venden, estos intermediarios hacen todo el proceso y resultan quedándose con una buena parte”, le dijo a Portafolio.co el ministro Rojas.

Otros de los trucos es falsificar documentación para hacer pasar el vehículo en pérdida total por supuestos siniestros o hacer fraudes en las matrículas con el fin de no sacar los vehículos de circulación.

Por estas denuncias ya hay varias personas capturadas, entre ellas un exfuncionario del ministerio de Transporte y un hermano de Pedro Aguilar, líder de los camioneros.

Durante las negociaciones se acordó hacer un control más detallado en las matrículas y cambiar el esquema actual para hacer más trasparente el proceso.

Por ahora, el gobierno insistió en que seguirá trabajando en identificar la corrupción que existe en la chatarrización y en un modelo que logre mejorar la competitividad y el bienestar de los pequeños transportadores.

Fuente: http://www.portafolio.co

 
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La cifra de automóviles particulares oficialmente registrados en Corea del Sur se aproxima a los 20 millones, según datos del Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte.

La agencia Yonhap revela que para finales de mayo el número de vehículos privados alcanzó en el país los 19.964.178, lo cual representa aproximadamente 1,55 coches por cada familia del país, con una clara tendencia a lograr la cifra de dos por familia.

El material destaca que en los años setenta Corea del Sur contaba con unos 46.000 coches particulares, o uno por cada cien familias, o sea, que el aumento de automóviles fue muy considerable.

Para el profesor Kim Pil-soo, del departamento de automóviles de la Universidad de Daelim, la cifra de casi 20 millones de vehículos pone en relieve que el nivel de vida de los dueños de los mismos se acerca al de los países avanzados, con un aumento de la tendencia de adquirir un segundo coche en cada familia.

Kim afirma también que este fenómeno obliga al Gobierno a subir la cifra de coches ecológicos y a modernizar el sistema de transporte, el control de los automóviles y la seguridad en las carreteras.

La población de Corea del Sur alcanza unos 50,5 millones de habitantes.

Fuente: Yonhap


 
1.14

La posibilidad de adquirir en Venezuela un automóvil nuevo es una tarea descrita como “imposible”, entre tanto que conseguir las piezas de reparación para las unidades ya existente es descrita por los usuarios como toda una “odisea”.

De acuerdo con un estudio del Parque Automotor Venezolano, elaborado por la Cámara de Fabricantes de Venezuela (Favenpa) la industria automotriz es una de las más golpeadas por la falta de divisas. Empujada por la bonanza petrolera en 2007, la fabricación vivió uno de los años récord de su historia, al comercializar casi 500 mil carros, mientras ahora se encuentra en una de las peores etapas en más de 50 años.

“La duración de un vehículo depende del kilometraje, el cuidado de sus componentes y el agotamiento en sí”, indica el mecánico marabino Luis Delgado.

Según el último estudio elaborado por la Acea (“European Automobile Manufacturers Association”) con ayuda de Anfac (Asociación Española de Fabricantes y Automóviles Españoles) la vida útil de un vehículo es de 8,3 años.

¿Qué nos encontramos en Venezuela? Favenpa señala que, de los casi 4,2 millones de unidades que circulaban por el país al cierre de 2014, poco más de dos millones de autos (48%) tiene más de 11 años de uso.

“Yo tenía un Ford Festiva, del año 1997, y ya cansado de muchas fallas mecánicas lo vendí, en 2010, por 20.000 bolívares y con la idea inmediata de comprarme una Hiunday Tucson que para la época costaba 80 mil bolívares. Pero mientras esperaba que el carro llegara al concesionario —dos o tres meses— su precio subió a Bs. 109 mil. Se venció el crédito que me dio el banco y no pude renovarlo. Un mes después estaba en 120 mil bolívares. Lo que hice con el dinero fue montar un negocio que al final quebró. Y me quedé sin carro y sin dinero. Ahora ando a pie”, relata el marabino Giolio Padrón.

El zuliano considera que para un venezolano común y corriente tener un carro cero kilómetros es el sueño de nunca alcanzar. “Un Sedan, que es el carro más normalito que hay está en 14 millones de bolívares, si hablamos de una camioneta ya se pasan los 20 millones”, expuso.

La realidad es que la disponibilidad de vehículos tampoco revela cifras muy alentadoras. Según datos de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) la producción de vehículos en el país cayó 87,65%, en el primer trimestre de 2016. Entre enero, febrero y marzo se ensamblaron apenas 752 carros, en contraste con 6.089 del mismo período de 2015.

En un recorrido por los concesionarios de Maracaibo, solo en dos había vehículos disponibles, pero a los valores exorbitantes se suma que para adquirir un carro una buena parte de la cancelación debe realizarse en dólares americanos.

Un gerente de Ford señaló que para cancelar la porción en moneda nacional se puede tramitar un financiamiento bancario, lo cual solo es posible con un ingreso de 150 mil bolívares al mes, una cifra alucinante y que comprende 13 veces el sueldo mínimo del país, establecido en Gaceta Oficial en Bs.11.577,81.

“¿Comprar un bien en dólares ganado sueldos en bolívares? ¿Qué venezolano tiene dólares para comprarse un vehículo? Y de paso las cuotas bancarias mensuales te quedan en 80 mil bolívares”, sigue quejándose Giolio Padrón.

Una promotora de Ford Motors de Venezuela explicó que el año pasado el Gobierno nacional autorizó a la compañía poner en el mercado sus modelos para comercializarlos en moneda extranjera.

En las otras compañías como Toyota, Fiat, Mitsubishi, Dodge y Chevrolet únicamente se ofrecen servicios postventas como mecánica en general, cambios de aceite y filtros, y repuestos, con lo cual, según sus gerentes esto, apenas, les da para cubrir los gastos básicos.

“En este concesionario no llega un auto para la venta desde 2013”, señaló una vendedora.

Siendo una ilusión tener un carro cero kilómetros para la mayoría de los venezolanos, lo que queda es seguir manejando sus vehículos viejos, también llamados chatarras. Pero éste es otro problema. Los carros andantes piden piezas que no se consiguen.

“Para adquirir una batería o un caucho hay que someterse a una especie de sorteos. Te meten la cédula en una caja y si tienes suerte sales y compras, si no perdiste la cola que hiciste desde la madrugada. En Maracaibo un concesionario, por decir ejemplo, saca 60 cédulas diarias de las 300 que son solicitadas”, expuso el marabino Robert Ocando.

En Caracas la situación no está mejor. Los transportista denunciaron un paro técnico superior al 50% por falta de repuestos. Los últimos estudios revelan que Venezuela, al igual que Haití y Cuba, representan el parque automotor más viejo del continente americano.

Giuseppe Penélope, presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes (Canidra) indicó que la falta de repuestos y autopartes en rubros como latonería, carrocería, suspensión, frenos, motores y componentes electrónicos puede llegar a 40% en el país.

Para Canidra, esos vehículos, mal mantenidos y acusando fatiga de metal, se convierten en un arma sumamente peligrosa contra los peatones y los demás carros en las ciudades, carreteras y autopistas.

Celia Herrera, presidenta de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Transporte y Vialidad (Sotravial), señaló que la carencia de autopartes –por falta de producción interna o porque no arriban al país desde el mercado foráneo– se acentúa debido al factor divisas:

“Los pocos repuestos que llegan son comprados con dólar paralelo; eso implica que cuando están disponibles para la venta, los costos son sumamente elevados: tenemos el caso de los cauchos, donde un neumático puede cotizarse en alrededor de 20 mil bolívares”.

Ante la situación, el Gobierno nacional anunció recientemente el lanzamiento del plan de recuperación e impulso de la cadena automotriz en Venezuela.

“Este plan pretende generar espacios para la autogeneración y exportación”, señaló el Vicepresidente del Área Económica, Miguel Pérez Abad, quien añadió que el Gobierno tiene planes específicos con empresas nacionales e internacionales. “Tenemos 150 transformadores de piezas y componentes que generan empleos directos, 34 ensambladoras que producen 8.000 empleos directos. Con este Plan nos colocamos a la vanguardia de la región. Establecimos un compromiso de alianza entre el Gobierno Nacional y la industria de ensamblaje de vehículos, camiones y motocicletas”, aseguró.

Nicolás Maduro expuso que el plan permitirá a la industria comenzar un nuevo ciclo de producción, que posibilite al sector generar divisas propias. “El sector automotor debe transformar sus fuentes de acceso a la divisa convertibles y debe generar un nuevo ciclo virtuoso para acceder a los propios dólares que la industria genere”, expresó el jefe de Estado.

El otro afluente consiste en que los empresarios utilicen los dólares que tienen en las cuentas que abrieron en esa divisa aquí en Venezuela. “Usted particular, debe invertir para traer el kit de las piezas y partes a Venezuela para el ensamblaje de vehículos”, explicó el mandatario. Este es un plan de futuro que va para el 2016, 2017 y más allá. Permitirá ir renovando el parque automotor con producción nacional”, indicó Maduro.

El presidente Maduro firmó el convenio con empresas ensambladoras como General Motors, Toyota, Chrysler, Mac, Iveco, Venezolana de Motos, Yamaha, Decars Motors, CA, Curisam y Repuestolandia.

Maduro destacó que el objetivo debe ser la productividad desligada de la renta petrolera para sustituir importaciones, en este caso de autopartes, y así impulsar la industria automotriz nacional, y poco a poco, todos los sectores del motor Industrial. Este convenio da una luz de esperanza para detener el envejecimiento y paralización del parque automotor venezolano.

Fuente: Panorama


 


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